Pasar la vejez en casa es algo que la mayoría de personas desearían, de hecho la gerontología lo recomienda y a la vez señala que comúnmente el abandono del entorno habitual deriva en situaciones de desarraigo que llevan a problemas emocionales como depresión o ansiedad. 

Es normal que en la última fase de la vida el ser humano busque permanecer en su propia casa. Sin embargo, esta inclinación implica grandes retos para el cuidado de la persona mayor, más aún si tiene algún grado de dependencia. El reto constante para nuestra empresa es adaptarse a las circunstancias de cada individuo y brindar un cuidado tan especializado como podría recibirlo una persona en una residencia especializada para mayores.

Publicado: 21 de Agosto de 2012